viernes, 26 de octubre de 2007

Carta

Carta de una madre “de pueblo” a su hijo, que había emigrado.
Querido hijo:
Te escribo estas líneas, para que sepas que estoy viva. Te escribo despacio, porque sé que no puedes leer muy rápido. Si recibes esta carta es porque te llegó. Si no, avísame y te la mando de nuevo. Tu padre leyó que según las encuestas, la mayoría de los accidentes ocurren a 1 kilómetro de casa, así que nos hemos mudado más lejos, no vas a reconocer la casa si vuelves. El lugar es bonito, tiene una lavadora. No estoy segura de si funciona o no. Ayer metí la ropa, tiré de la cadena y no he vuelto a ver la ropa desde entonces. El clima no es tan malo. La semana pasada sólo llovió dos veces. La primera vez durante 3 días y la segunda durante otros 3 días. La chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la mandábamos con los botones puestos, pesaría demasiado y el envío sería muy costoso, así que le quitamos los botones y los pusimos en el bolsillo. Al fin enterramos a tu abuelo. Encontramos su cadáver con lo de la mudanza. Estaba en el armario desde el día en que nos ganó a jugar al escondite. Te cuento que el otro día, hubo una explosión de la cocina de gas y tu padre y yo salimos disparados por el aire y caímos fuera de la casa. Qué emoción, era la primera vez que tu padre y yo salíamos juntos en muchos años. El médico vino a casa y me puso un tubito de vidrio en la boca y me dijo que no la abriera durante 10 minutos. Tu padre se ofreció a comprarle el tubito. Sobre tu padre, qué orgullo, te cuento que tiene un bonito trabajo. Tiene unas 500 personas debajo de él. Es el que corta el césped cementerio. Tu hermana Julia, la que se casó con su marido, parió. Como todavía no sé de qué sexo es, no sé decirte si eres tío o tía. Si el bebé es una niña, tu hermana va a nombrarla como yo. La llamara Mamá. Tu padre le preguntó a tu hermana Pilar que si estaba embarazada. Ella le dijo que sí, de 5 meses ya. Tu padre le preguntó que si ella estaba segura de que era de ella. Tu primo Paco se casó y resulta que le reza todas las noches a la esposa porque es virgen. A quien nunca más hemos visto por aquí es al tío Venancio, el que se murió el año pasado. El que nos tiene preocupados es tu perro Puky, se empeña en perseguir a los coches que están parados. ¿Recuerdas a tu amigo Clodomiro? Ya no está más en este mundo. Su padre murió hace 2 meses y pidió ser enterrado en el lago. Tu amigo murió cavando la fosa en el fondo del lago. Perdona la mala letra y las faltas de ortografía, pero me he cansado de escribir y ahora le estoy dictando a tu padre y ya sabes cómo es de inculto. Y mira, tu hermano Juancho cerró el coche y dejó las llaves dentro. Tuvo que ir hasta casa a por el duplicado para poder sacarnos a todos del coche. Tres de tus amigos que andaban en el descapotable de dos puertas se cayeron al río. Rafa, que conducía, se salvó porque logró abrir la puerta y salió. Los otros dos se ahogaron porque estaban atrás y no pudieron mover el asiento. Bueno hijo, no te pongo mi dirección en la carta, porque aún no me la he aprendido. Además, resulta que la última familia que vivía por aquí se llevó los números para no tener que cambiar de domicilio. Si ves a Doña Remedios, dale saludos de mi parte. Si no la ves, no le digas nada. Tu madre que te quiere,
Juanita
P.D.: Te iba a mandar 10€, pero ya he cerrado el sobre.

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