jueves 12 de marzo de 2009

Qué malos son los videojuegos

Me quedo de piedra al leer el artículo que la columnista Paloma Pedrero ha publicado en La razón. Os lo pongo aquí por si desaparece:

“A ver si me aclaro, ¿no llevan las películas una recomendación de edad? ¿Por qué, entonces, los videojuegos violentos no la llevan? Peor aún, la mayoría de estos jueguecitos de play u ordenador son para niños. Es decir, que se supone su idoneidad. Y la mayoría también son de matar o eliminar a enemigos. Los niños no disparan gatillos, disparan teclas, pero la mecánica del cerebro es la misma. Ese tipo de videojuegos destructivos tiene una filosofía pedestre y brutal, tú eres el héroe y los demás son tus enemigos con los que hay que acabar. Dale, dispara, cuantos más te cargues, más puntos tendrás, serás mejor. Esto viene aderezado, además, con unas músicas estridentes y animadoras, ruidos, «flashes» estimulantes. La cabeza de los pequeños pierde la noción del espacio, todo se centra en la pantalla con sus objetivos a abatir. El crío es el rey de un mundo mínimo que le hace sentir poderoso. La ley del más fuerte impera. Todo es subdesarrollo humano y moral. Nuestros niños civilizados se pasan horas jugando con estas mierdas, absortos, ensimismados. Solos. Después resulta que en el colegio se les va la mano con facilidad o el pie. Y no miden. No saben que esa bota de fútbol con la que golpean no es virtual y puede hacer un daño irreparable. No controlan el impulso de disparar con el que llevan jugando tanto tiempo y tantas horas. Hace unos días un chaval de catorce años dejó en coma a otro de diecisiete de una patada en la cabeza. Parece que se peleaban por una chica. Parece que eran amigos desde la infancia. Hablar, hablan poco, ¿no? Y soñar, ¿con qué sueñan? Creo que ya es urgente que se regule legalmente la utilización de las nuevas tecnologías para los menores. Hay muchos padres que no controlan, no tienen ni idea de lo que supone su hijo encerrado con un ordenador conectado a internet. Una nueva violencia está surgiendo y hay que pararla ya. Ya.”

A ver si me aclaro yo. ¿No sabe esta tía que ya existe el código PEGI? La responsabilidad es de los padres que les permiten jugarlos sin controlar lo que hacen. Que luego el crío sea violento y se ponga a pegar tiros en su escuela no tiene su justificación en que se haya jugado con videojuegos. Sé que hoy en día es muy difícil controlar a los jóvenes. Cualquiera tiene acceso a Internet, al porno, a la violencia y a los videojuegos “de matar”. El problema es el acceso a las armas y su condición social y familar. Yo, en particular, y mucha gente que conozco, hemos jugado con videojuegos desde que tenemos memoria, pero desde luego no nos hemos vuelto asesinos y no se nos ocurre conseguir armas y empezar a matar a la gente que nos cae mal. ¿Por qué? Porque nuestros padres nos han educado bien. Los que cometen estos delitos son perturbados mentales cuyos actos se han producido debido a su condición psíquica y no por sus aficiones. Me cansa oír en las noticias de las matanzas juveniles que el autor “practicaba sus asesinatos porque jugaba con videojuegos”. Venga ya…

2 comentarios:

JOHNY MNEMONICK dijo...

Lo cierto es que la misma facilidad para encontrar porno, violencia y sangre, se puede encontrar (sin buscar) en la televisión a todas horas, y aún estoy esperando que pongan la recomendación de "mayores de 18 años" cuando empieza el telediario.
Es más, si tan fácil en internet es encontrar contenidos "inapropiados", también hay enciclopedias, fotografías de paraísos y esculturas, juegos para niños, fantasía inocente, Dis*ey y demás. Para eso también hay facilidad, pero... ¿¿por qué eso no lo ponen??

Anónimo dijo...

Este tipo de personas si que deberian estar censuradas, me parece perfecto que de su opinion, pero primero que se informe bien y segundo que no falte al respeto, por que "esas mierdas" son el trabajo de mucha gente y no tiene por que despreciarlo asi...simplemente de verguenza, aqui se demuestra que en este pais cualquier ignorante puede ser periodista. Un saludo, gran blog amigo